La boda

Él quiere casarse por el civil y yo por la iglesia ¿qué opción elegir?

Una vez que por fin  tu novio se ha decidido y ha osado pedirte  matrimonio, o has sido tú tan valiente de pedírselo a él como buena mujer moderna, inmediato llega la hora de tomar la decisión de a que tipo de ritual queréis asistir y en la que ambos os sintáis cómodos.  Surgen las confrontaciones cuando la pareja no logra ponerse de acuerdo, las mujeres solemos ser más clásicas y persistimos en la decisión de casarnos como Dios manda y como lo han hecho todas las mujeres de nuestra familia; por la iglesia, aunque ellos, alguno hay que se  rebela y  no desea de ninguna manera pasar por el altar, antes preferirá casarse por el rito de los macundalais lamas del Peloponeso que entrar a la iglesia; ante esta decisión tú te sientes desconsolada y no sabes a que estrategia , manipulación o hechizo recurrir para hacerle cambiar de parecer, cuando surgen estas diferencias al momento de casarse, debemos primeramente valorar, muy por encima de nuestros deseos, los deseos del otro, sin sucumbir ante la tentación de la ruptura, de la manipulación emocional o psicológica como medio de presión, simplemente debemos asumir que nuestra pareja no desea lo mismo que nosotras, como la vida misma que llevarás en el futuro de casada, las confrontaciones serán el pan nuestro de todos los días, por tanto deberemos ceder momentáneamente; aunque no tirar la toalla sin antes haber intentado convencerlo.   Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus se titula un libro muy famoso, y lo ha sido porque refleja en pocas palabras el significado profundo de las diferencias que existen entre el universo mental de hombres y mujeres; los hombres son más visuales, nosotras más profundas, los hombres caen por los ojos y nosotras por el oído,  ellos más prácticos y nosotras más intuitivas, he allí que una hora de ritual eclesiástico puede aterrorizar a cualquier hombre que no sea del todo creyente de la religión católica, ellos ven en el acto de casarse un mero trámite legal y social para apaciguar los chismorreos  de la familia y amigos, o para cazar de manera definitiva a la mujer que quiere para él solamente y en un  anhelo de que los moscardones se alejen de ella, ellos, los hombres no ven más allá; es imposible. Por tanto existen argumentos razonables que puedes utilizar para traerlo a tu tejado, haciendo uso del sentido común y la practicidad que ellos poseen  tan aguda; Explícale de manera muy pausada, serena y tranquila en un momento de intimidad mientras intentas convencerlo de tu idea; estos puntos. Una boda por la iglesia es gratuita, ningún cura o sacerdote os va a cobrar por una boda, simplemente os piden un donativo, que puede ser de la cantidad que puedan los novios, como si no tienen dinero para dar os casarán igual, por tanto esta no es excusa para no hacerlo en ella. Las ventajas de una boda por la iglesia son siempre las mejores, ya que podéis elegir fechas disponibles sin el riesgo de saturación, además la iglesia os agiliza el papeleo de la unión legal en el registro civil.

Por su belleza las iglesias son más fáciles y económicas de decorar

En las iglesias hay espacio suficiente para todos y si es una boda sencilla hay ermitas preciosas para bodas íntimas

La grandiosidad de las iglesias imponen y abruman, son perfectas

Ser ateo no es un motivo coherente para no casarse por la iglesia; ya que ateos muy famosos se han casado en ella y por esa circunstancia no han cambiado sus creencias, así que se olvide de que por ese motivo puede cambiarse de acera mágicamente, si ese es el miedo, tranquilízalo, no hay magias ni espíritus raros que os conviertan en santos por ser casados por un sacerdote. Una boda por la iglesia es más barata que una boda en un centro de eventos, ya que en la iglesia el aforo es ilimitado, y en la sala de eventos es reducida y el costo es más elevado según cantidad de personas, además la decoración de una iglesia es mínima, sólo necesitas flores, en un salón necesitas alquilar desde sillas, hasta el decorado, además de que para que pueda quedar óptimo y bonito se necesitan más flores y adornos que una iglesia. Una boda en el registro civil dura 20 min., tiene aforo limitado y el juez o registrador, os hablará tan rápido que os parecerá que os habla en chino, un inconveniente importante es que si os retrasáis por cualquier  eventualidad de esas que son muy comunes en las bodas, no llega el padrino o el novio no tiene donde aparcar, por ejemplo, la ceremonia no se celebra, ya que detrás de vosotros hay una cola extensa de novios ávidos por casarse.  Lo que lo convierte en una situación incómoda y estresante. Los tiempos de espera para las fechas son bastante largos, hasta 6 meses  en algunos ayuntamientos.  El ambiente es frío  y ecléctico, no tienes opción de un decorado óptimo para una boda en condiciones. Respecto a las creencias, si estás tratando con un acérrimo ateo o un divorciado,  puedes argumentar en el primer caso que si su problema es que no cree en Dios y odia cualquier cosa que se le parezca (tal vez incluso igual que tú, que tampoco eres la más creyente) esa misma incredulidad te puede servir para convencerlo, ya que si no cree en Dios ni tú tampoco no hace falta creer en las palabras del sacerdote, sino simplemente imaginaros que se trata de un circo o actuación más que la vida os plantea, por tanto no hay nada que temer os ponéis el disfraz, actuáis y punto; si Dios no existe y no creen en Él, una boda por la iglesia no es un problema.  Si la cuestión es que el novio ya se ha casado anteriormente por la iglesia, ya no hay excusas para no hacerlo nuevamente ya que sólo debéis esperar a la nulidad matrimonial, trámite que desde hace un tiempo ha reducido sus plazos hasta incluso menos de un año y las exigencias que existían ya no están presentes, así que tenéis el tiempo suficiente para preparar una boda y no desesperar por la anulación, esta gestión se comienza  yendo a la sacristía de tu parroquia más cercana y hablando directamente con el sacerdote quién os ayudará en toda la gestión, os pondrá en contacto con los tribunales encargados de la nulidad, de una manera rápida y ágil, y sin poner ninguna pega. Si después de todos los casos expuestos el tuyo se sale de estos parámetros, y aún tu novio continúa resistente a una boda por la iglesia, entonces plantearos una boda con una ceremonia laica, las hay de todos los tipos, del agua, de la tierra, de los fantasmas, de las raíces y pare usted de contar; podéis contactar con cualquier  oficiante de bodas de vuestra zona, que os presentará todo el abanico de rituales que realiza, esta opción no es tan económica, un oficiante os cobra por hora. La decoración de estos salones para que sean vistosos es necesario invertir bastante del presupuesto para que se vean acordes, por lo que el gasto es mucho mayor. La ceremonia en ambientes abiertos, jardines o playas, están a expensas de la lluvia, el viento y el clima, por lo que si eres arriesgada y no tienes miedo de una granizada repentina, puede ser una buena opción, pero no económica y no exenta de eventualidades que puedan arruinarla totalmente.

Las bodas en ambientes abiertos corren el riesgo de las catastrófes climáticas, son más costosas de decorar

Una boda no brilla en un ambiente cerrado sin la belleza de los grabados de una iglesia

Decorar y ambientar un salón corriente es más caro y aún así continúan siendo fríos

Si cualquiera de estas opciones no te funcionan para convencer a tu futuro marido de escoger la ceremonia con una boda por la iglesia, y tu sueño de llegar al altar se ve eclipsado por su reticencia, entonces ve planteándote que ya sabes quien tiene cogida la sartén del mango de tu vida, y quedarás relegada a una simple mujer que no puede convencer a su novio para tomar una decisión tan importante, y la pregunta que debes responderte a ti misma es; ¿serás capaz de renunciar incluso a tus sueños más profundos por hacer feliz a tu marido?, si tu respuesta es afirmativa bienvenida al club de las mujeres que aman demasiado, pero no te angusties por ello ya que ceder forma parte del amor y la unión marital, sólo ten cuidado de que no sea haga excesivo el ceder en todos los aspectos  y que luego no se pueda negociar en ningún aspecto,  ya que luego estarás presa en una relación tóxica de la que tal vez no podrás salir nunca, si tu respuesta es negativa; ve concentrando tus energías en una segunda embestida de argumentos para una boda eclesiástica, porque más triunfa un persistente que un resignado, por lo tanto si tu objetivo es conseguir que cambie de opinión , sin dañar o mellar la relación, tendrás que poner toda tu inteligencia en juego, y el triunfo, ese si, señorita o señora,  ese delicioso triunfo, es el que más merece la pena disfrutar. Esperamos que tengas mucho ánimo y fortaleza para conseguir tu objetivo, ya verás que lo consigues, y nosotras Vica&Vica Novias en Murcia, estaremos muy felices por ti, una boda en la iglesia es un recuerdo inolvidable, un recuerdo grande y precioso, ya que las iglesias tienen unos decorados, acústicas y un ambiente que no por menos son el sumun de lo estético, por lo que vale la pena insistir, os lo prometo.   (Este consejo último es sólo para mujeres creyentes- cristianas y que se han enamorado de un ateo). 1- Deja este asunto en las manos de Dios, ora todos los días a Jesucristo por la conversión de tu novio, y que pueda decidirse sin que tú lo presiones, podrás ser testigo del mayor de los milagros; una preciosa boda con un ateo en una iglesia, te lo aconseja una servidora que lo está viviendo, no te angusties y ten fe,  deja todo, todo en manos de Dios, él sabe lo que hace, como lo hace,  porqué lo hace y sobre todo cuando lo hace).